martes, 7 de diciembre de 2010



Entonces comenzó a reírse con fuerza, con la boca abierta de par en par y los ojos cerrados fuertemente; sus carcajadas sonaban extrañamente apetecibles y la mano de él se posó fugazmente en su rostro al mismo tiempo que ambos labios se fundían.
En cuanto sus labios se tocaron la expresión de ella cambió, abrió los ojos y lo miró incrédula, él sonrió y la volvió a besar de nuevo.

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